El 17 de septiembre de 2010 nos encontramos con una personita preciosa, con sus necesidades y exigencias, pero también con su aporte de experiencias, porque estamos aprendiendo mucho de nosotros mismos, y con ella.


lunes, 20 de mayo de 2013

Jose María Paricio. Lactancia Materna: Promoción y Compatibilidad



Este sábado tuve el placer de escuchar a Jose María Paricio en una de las conferencias del III Ciclo “Conociendo a Nuestros Hijos” que organiza la asociación Besos y Brazos.

Para quien todavía no lo sepa a Jose María Paricio le debemos la existencia de la página e-lactancia.org, una página imprescindible a la hora de consultar medicamentos o plantas compatibles con la lactancia tanto para mamás que dan el pecho como para profesionales sanitarios. Paricio es doctor en medicina, pertenece al Comité de lactancia de la Asociación Española de Pediatría, es director del museo virtual de lactancia materna Telasmos y fue Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital de Marina Alta de Denia,



Como defensor de la lactancia materna vino a hablarnos de las rutinas sanitarias de las que habría que desprenderse, de las leyes para la promoción y protección de la lactancia y por supuesto, de los medicamentos compatibles con esta.


Rutinas sanitarias

Definición de rutina según la RAE:
rutina.
(Del fr. routine, de route, ruta).
1. f. Costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas.
2. f. Inform. Secuencia invariable de instrucciones que forma parte de un programa y se puede utilizar repetidamente.

Nos habló de las muchas rutinas y procedimientos sanitarios que se realizan sin pensar, porque es lo que se ha hecho siempre, y que además de no tener ningún fundamento científico, muestran un total desprecio hacia la competencia del recién nacido y la madre. Como ejemplos tenemos:

- Aspiración nada más nacer.

- Establecer un horario de amamantamiento cada 3 horas y entre 5-15 minutos de cada pecho. Esto viene, entre otras cosas, porque los estudios que se hicieron sobre cuanto tiempo tardaba en digerirse la leche, se hiceron con leche artificial, la cual es más difícil de digerir.

- Recomendación de dejar de dar el pecho si se es fumadora. Si una madre fuma es todavía más importante que le de el pecho a su hijo ya que este tendrá, por ejemplo, menos catarros si toma pecho que si no lo hace con una madre fumadora.

- Preocupación por si la madre tiene leche. La subida de la leche tiene lugar entre los 4-5 tras el parto, y es a partir de ahí cuando habría que preocuparse si la madre no ha tenido esa subida.

- Dar chupete al recién nacido. El chupete confunde en un momento en el que la lactancia se está estableciendo. A partir del mes ya no habría tanto problema.

- Separación madre-hijo. Las rutinas que les permiten separarlos son:
            - Nada más nacer cuna reanimadora, pudiéndose hacer las comprobaciones
              pertinentes con el bebé sobre la madre.
            - Cesárea.
            - Bañarlos. No hay prisa por bañarlos, pero sobre todo es algo que pueden y deben 
              hacer los padres. Somos la única especie que se deja quitar a su bebé nada más 
              nacer.
            - Cunas nido.
            - Ingresos fáciles para obserbarlos o por protocolo.
            - Unidades neonatales blindadas al exterior con trabas importantes de horario y 
              vestimenta.

- Suplemento por desconfianza en la lactancia materna.
            - Doble pesada.
            - Preocupación por la hipoglucemia, más allá de protocolos validados (UNICEF, 
              ABM) o para evitar el llanto.
            - Porque los pidan los padres.

Además existe una discriminalización de los lactantes de leche materna con respecto a los que toman biberón. Si por ejemplo van al pediatra porque el bebé lleva unos días que no come mucho y está como apagado, por normal general al primero le recomendarán un suplemento y al segundo le hará pruebas a ver qué le ocurre.
           
- Falta de respeto por desconocimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Lactancia Materna y hacia nosotros mismos:
            - Exhibición de publicidad de casas comerciales. Calendarios, carteles, bolígrafos.
            - Paquetes regalo.
            - Tarjetas de suscripción a revistas.

Esto lo único que hace es fomentar el consumismo y está comprobado que disminuye la tasa de lactancia materna.


Los riesgos para lactancia materna, y en cuyo caso habría que apoyar todavía más esa lactancia son no haber sido amamantada, menor nivel educativo, decisión tardía y nacimiento gemelar, de nalgas o cesárea.

La lactancia materna debe iniciarse lo antes posible. Hasta el inicio de la alimentación complementaria no necesitan tomar otra cosa ni siquiera en verano. Se da a demanda, frecuentemente y siempre que lo pida, respetando las tomas nocturnas, de los dos pechos o alternando uno, eso dependerá del bebé. Un bebé sano alcanza el pecho de su madre en los primeros 60-70 minutos.

Por último remarcó la importancia de que los sanitarios destierren el temor a lo desconocido, tengan en cuenta el tiempo necesario de visita para la lactancia materna, sepan manejar el llanto, los cólicos, el estreñimiento (a partir del mes es completamente normal que un bebé que toma pecho haga caca una vez al día o incluso cada cinco días), y abandonen las falsas expectativas en cuanto al peso y la introducción de la alimentación complementaria.


Promoción y protección de la LM

El objetivo es sensibilizar a la población y a los sanitarios sobre los riesgos de la lactancia artificial, es decir, facilitar una elección adecuada.

Los primeros en defender la lactancia materna en el siglo XX no fue el gobierno, sino mujeres y asociaciones ciudadanas. La más conocida fue la Liga de la Leche en 1956, con una labor fundamental y que continúa hoy día.

No fue hasta 1979-83 cuando apareció el programa GOBI de la OMS y UNICEF, para disminuir la morbi-mortalidad infantil. Y el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de LM en 1981. Pero sigue habiendo un gran desconocimiento y/o dejadez de los sanitarios de este código. A parte de que las grandes empresas de leche artificial buscan la manera de saltarse el código.

Por otro lado la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia) pretender conseguir una tasa de LM de más del 75% al alta en el hospital y establece unos pasos que hospitales y centros de salud deben cumplir para tener la acreditación IHAN.

El compromiso personal-sanitario debería fomentar la formación, la cultura de la LM, facilitiar la LM y su divulgación. Contraindicarla, retirarla, dificultarla o ignorarla sin motivo no es ético ni responsable. Debemos CREERNOS LA LACTANCIA, remarcó Parcio.

Medicamentos complatibles

Hay que tener en cuenta que no es lo mismo embarazo que lactancia, en el embarazo hay que tener más cuidado, pero en la lactancia sólo hay que ser cauteloso y saber que la mayoría de los medicamentos pasan al pecho en cantidades ridículas o ni si quiera pasan al pecho porque las moléculas son demasiado grandes.

Como comenté antes, e-lactancia.org es una labor increible donde podremos resolver dudas tanto sanitarios como padres, en cuanto a la compatibilidad de un medicamento o planta.

Hay que mirar si:
- Inhibe la producción de leche.
- Pasa a la sangre de la madre. Biodisponibilidad. Con las cremas o los inhaladores de uso local no hay que preocuparse.
- Poder eliminarse por la leche. Por ejemplo si las moléculas son grandes es imposible que pase a la leche.
- Persistir en leche de la madre. No es lo mismo un bebé pequeño que mama frecuentemente que un niño ya grande que hace tomas más esporádicas.
- Pasar a sangre del lactante.
- Ser una sustancia tóxica para el lactante.

Los anetésicos locales con la madre despierta, inmunosupresores, antitiroideos, insulina, resonancia (contraste), radiografía, colirios, inhalados para el asma o alergias, etc, no suponen ningún riesgo para el lactante.

Por otro lado, si están contraindicados los anticoagulantes, cardiovasculares, ginecológicos, antihistamínicos (primera generalción –sedación-), drogas, diuréticos, psicofármacos, radiofármacos, radionúclidos y en general la fitoterapia (por ejemplo, la galega, la alhova y el cardo mariano se supone que aumentan la producción de leche, pero además de no estar demostrado pueden tener efectos secundarios).

En el caso de la fitoterapia yo siempre recomiendo mucho cuidado a las mamás, porque piensan que al tratarse de hierbas naturales pueden utilizarlas sin problema y hay que tener mucho cuidado ya que muchas tienen efectos secundarios e incluso están contraindicadas para la lactancia.

jueves, 9 de mayo de 2013

Niños descalzos igual a niños más inteligentes


En el artículo “Niños descalzos igual a niños más inteligentes” de Isabel Gentil García se intenta demostrar mediante estudios científicos, algo que para mi la lógica ya me lo venía diciendo, que los niños preandantes deberían ir descalzos.


Además de que no tienen ninguna necesidad de llevar zapatos (sería pura estética, con calcetines se les puede abrigar perfectamente), como nos dice el artículo, el movimiento físico y el estímulo sensorial del bebé a través de los pies descalzos es factor de aceleración de maduración, del desarrollo propioceptivo y del desarrollo intelectual del niño.

Hasta mas o menos los nueve meses la planta de los pies de los niños son muy sensibles con la intención de recibir la máxima información del mundo que le rodea.  Para la maduración de las habilidades motoras son necesarios el desarrollo de la coordinación visual manual y la adquisición de la información táctil y propiocectiva.


A los 7-8 meses, que es cuando los niños manipulan sus pies con las manos o con la boca están aportando un importante estímulo para el desarrollo sensorial. No debemos reprimir la sensibilidad táctil de los pies calzándoles, pues informan del mundo exterior, transmitiendo sensaciones de temperatura, texturas... que favorecen el desarrollo  psicomotor del niño, sino cuidar y potenciar la libertad de los movimientos de los dedos y de los pies; a estas edades los dedos, como órgano táctil, se mueven mucho.


No debemos poner impedimentos al desarrollo propioceptivo, neuromuscular e intelectual del niño encerrando sus pies en un calzado que no necesita, al contrario se deberá estimular a los niños a disfrutar de su cuerpo y de su motricidad con los pies descalzos.
  

Son muchos los niños que en cuanto pueden se quitan los zapatos y si me apuráis también los calcetines. Prefieren un pie libre y con todas las comodidades y connotaciones que ello conlleva, y eso hablando de niños que ya andan o gatean. Los más pequeñitos en cuanto aprenden también se los quitan, y es que como ya hemos visto, a través de los pies obtienen multitud de información. Unos zapatos duros y rígidos lo único que hacen es entorpecer.

Por eso, y por lo que comenta el artículo al que me refiero más arriba, deberíamos tener más en cuenta las necesidades y peticiones de nuestros pequeños. Nos empeñamos en calzarlos cuando ni siquiera andan y no lo necesitan, o cuando son más grandes y simplemente quieren sentir la libertad de andar descalzos por casa. Comprobaríamos que ese miedo a que se constipen no tiene ningún fundamento.

Una opción para esos papás a los que nos preocupan que nuestros peques anden descalzos en casa en invierno son los zapatos de suela blanda. Se adaptan perfectamente a su pie y a sus movimientos, ideales para gatear y jugar. Al ser tan flexibles no les molestan y generalmente no se interesan en quitárselos. Además, al ajustarse mediante una gomita no les es tan fácil de quitar.



Para los más chiquitines, como he comentado antes, para el invierno sería suficiente con unos calcetines gruesos. En todo caso para quedarnos más tranquilos podríamos ponerles estos zapatitos de suela blanda para salir a la calle.

Si queréis leer el artículo entero de "Niños descalzos igual a niños más inteligentes” de Isabel Gentil García, podéis hacerlo aquí.

martes, 23 de abril de 2013

Red de Crianza


En enero del año pasado, cuatro mamás, comenzábamos en nuestra localidad un grupo de crianza con muchas ganas e ilusión. Algo más de un año después nos despedimos de nuestras compañeras de Creciendo Junt@s Fuenlabrada para iniciar nuestra propia andadura como asociación. Hoy hemos renacido como Red de Crianza.

Aprovecho para agradecer a las chicas de Fuenlabrada toda la ayuda que nos han prestado. Seguimos siendo vecinas y por supuesto siempre podremos colaborar en lo que se nos ocurra.



Aquí contaba hace más de un año no sólo cómo comenzábamos como grupo de crianza sino también como surgió ese grupo de mamás. Empezamos siendo cuatro y ahora somos muchas más. He de reconocer que al principio me dio miedo, pero ahora no puedo estar más contenta y motivada. Hemos conocido a otras familias con similares inquietudes a las nuestras y además nuestra red ha crecido para sostenernos unos a otros. Creo que esa es la principal función de estos grupos, de sostén y de apoyo a cualquiera que lo necesite.

Os invito a seguirnos en facebook para poder estar al tanto de nuestras actividades. Ya os avanzo que hemos empezado fuerte. Este jueves hemos organizado nuestro primer taller de la mano de Marta Asensio, fisioterapeuta experta en obstetricia, que nos hablará de la importancia del cuidado de nuestro suelo pélvico.

Marta es una gran profesional que además conozco de primera mano, así que estoy encantada de que sea ella la que inaugure nuestro primer taller como Asociación. Además hace poquito os hablaba sobre el suelo pélvico en este post, por si queréis ir abriendo boca.


Y si estáis cerca y queréis pasaros a escucharla vosotros mismos, aquí os dejo el evento de este taller.

jueves, 18 de abril de 2013

Comunicación No-Violenta


En el mes de febrero tuvimos la suerte de contar en la asociación de crianza de nuestra localidad con Antonia Ramiro, que nos habló de la comunicación no-violenta. Antonia es una mujer que inspira confianza, serena y sabia. Dispone de una amplia formación y experiencia en salud integral, autoconocimiento y desarrollo personal.

Ella nos iba contando y nosotras debatíamos, ya que no siempre estábamos de acuerdo o no lo veíamos tan fácil. Aunque el tema de la comunicación no-violenta es extrapolable a todos los aspectos de la vida, nosotras irremediablemente lo llevábamos casi siempre a la maternidad y nuestros hijos. Es además un tema que tiene mucho que ver con la inteligencia emocional.

  
Es importante ser consciente de cómo nos comunicamos con los demás y sobre todo con nosotros, porque somos nosotros mismos los primeros que no nos respetamos y de ese modo difícilmente vamos a a conseguir que los demás nos respeten.

Por eso hay que ser conscientes de lo que hacemos, cómo lo hacemos y lo que generamos. Ser conscientes, consecuentes y responsables de nuestras accciones y sus consecuencias.

La violencia que ejercemos con nosotros mismos comienza con el “tengo que”, “debería”, o en no ser capaz de decir no. Esa violencia no nos permite estar tranquilos. Somos los primeros intolerantes con nosotros mismos. Se trata de elegir lo que hacemos no hacerlo porque debemos.

Esto generó un debate, ya que había mamás que opinaban que ciertas cosas hay que hacerlas porque sí, ya que son nuestra responsabilidad, como la comida, limpiar, etc. Pero como bien dijo Antonia, y estoy de acuerdo, son cosas que elegimos hacer porque nos gusta comer y dar una alimentación sana a nuestros hijos (y a nosotros mismos, por supuesto), porque nos gusta y da tranquilidad cierto orden y limpieza en casa… No se trata de tener la casa impoluta por encima de todo, sino de vivir en armonía y darle a cada cosa la importancia que se merece. 


Otro tema que nos tocó muy de cerca fueron los consejos. ¿Os suena, verdad? Según Antonia los consejos son “mandatos”, dan a entender que yo se mejor que tú lo que hay que hacer. Y no se trata de mandar, aconsejar o criticar, cosa que nos suele alejar del otro, sino de acompañar, escuchar, dejar sentir, dejar llorar. Porque siempre tratamos de evitar el llanto, y una cosa es permanecer al lado ofreciendo lo que podemos y nos permiten (no más allá) y otra cosa es el “no llores”, “no pasa nada”, “ya verás como todo va bien”, frases para consolar pero que en el fondo no corresponden con la realidad. Nos da miedo el dolor propio y ajeno e intentamos negarlo siempre, tratando de acallarlo en vez de acompañarlo en su proceso.

Aconsejamos tratando de ayudar, sin darnos cuenta de que lo mejor que podemos hacer para ayudar es estar al lado de esa persona, comprendiéndola con empatía y escuchándola, sin necesidad a veces de decir nada, sin juzgarla. Podemos preguntar si podemos (valga la redundancia), podemos sugerir, pero no aconsejar.

A raíz de esto aparece el tema de la escucha, algo que la mayoría no sabemos hacer, pensando que siempre tenemos que intervenir, o incluso interrumpiendo para hablar de nosotros mismos (queremos y necesitamos expresarnos) cuando lo que necesita esa persona es que la escuchemos de verdad, es lo que todos queremos, que nos escuchen.

Sin embargo es muy común que todos nos pongamos a hablar a la vez, cuando estamos en grupo, o interrumpamos, como he dicho. Esto nos desconecta de los demás. Pensemos cómo nos sentimos cuando no nos dejan hablar y tratemos de hacérselo saber a esa/s persona/s. Eso es lo más difícil, hacernos respetar.

Los demás no van a cambiar, ya sean desconocidos, amigos o la propia familia, y además no se trata de eso, sino de comunicar nuestra necesidades y hacernos respetar comunicándonos sin violencia. En este aspecto también es necesaria la comprensión y el conocimiento del otro, por qué es cómo es. Eso nos ayuda e entender nuestras relaciones con ellos. Por ejemplo, algo que se deja ver mucho con la maternidad, son los conflictos del pasado y que nos afectan en el presente.

Por supuesto, otras formas de violencia son el chantaje, la ironía o las comparaciones.


Todo esto, si queremos transmitírselo a nuestros hijos, debemos como siempre darles ejemplo. Si mamá y papá se respetan, no sólo entre ellos sino consigo mismos, nuestros hijos lo aprenderán fácilmente.

miércoles, 10 de abril de 2013

De “cuando no quieren andar” a “hemos vuelto a portear”


Este post es el conjunto de dos entradas, una que tenía pendiente escribir hace tiempo y que al no hacerlo ha quedado obsoleta y otra que estamos viviendo actualmente. De ahí ese título tan raro y largo del post.


Hará como cinco o seis meses pasamos por una etapa en la que la peque no quería andar. Era salir a la calle y “coge mamá”, “coge papá”, incluso para subir las escaleras que antes le encantaba. No quería andar nada de nada. A veces aguantaba cinco mitos jugando al pilla pilla pero luego tenía que subir otra vez a upa.  Pero lo peor de todo era que tampoco quería que la llevásemos en portabebé.

Quien me iba a decir a mi, con lo contraria que siempre he sido a coger el coche para movernos en lugares pequeños, donde todo está cerca y se puede ir andando, que iba a tener que coger el coche para ir al grupo de crianza, que está a 10-15 minutos andando. Hasta ese momento así es como habíamos ido, dando un paseo tranquilamente o llevándola en el mei tai. Pero puesto que no quería andar y tampoco quería ser porteada, sólo que la cogiésemos a upa, diez minutos cargando con una niña de mas de 13 kilos como que no lo veía viable.



A pesar de tener claro que lo de no querer andar era una etapa más, di por sentado que nuestra etapa de porteo había llegado a su fin, y me daba mucha pena. Primero porque es una manera cómoda de llevarla cuando está cansada, las sillitas no me gustan, nunca me he apañado con ellas y siempre he terminado dolorida de empujarla, como os lo cuento. De hecho hace tiempo que se la devolvimos a mi cuñada. Con un buen portabebés es como más cómodos vamos, tanto los que porteamos (el papá o yo) como la peque. Y segundo y más importante, por lo que significaba para mí esa etapa, de contacto, de complicidad, de mamá y bebé canguritos, de compenetración… y  parecía haber llegado a su fin.

Pero efectivamente era una etapa más. En Navidades disfruté muchísimo porteándola mientras íbamos a ver la cabalgata. Y aunque siempre va andando, si me ha dejado claro, en alguna ocasión que estaba cansada, que prefería que la llevase en el mei tai. Así que espero que esto dure mucho más, porque para mí el porteo es otra forma más de crianza, y sobre todo de cara a las vacaciones, en las que siempre andamos más y aprovechamos para hacer rutas, dar paseos o hacer visitas.


Y vosotros, ¿porteáis? ¿Llegó un momento en el que vuestros peques ya no querían ser porteados?


* Como siempre soy yo la que hago las fotos apenas tengo con Minerva porteando. La imagen que véis es del verano pasado.

lunes, 8 de abril de 2013

Sorteo aniversario Soñando Duendes


Mañana Soñando Duendes, mi tienda online de productos artesanales enfocados a la crianza, cumple un añito. Hace algo más de un año esto era sólo un sueño. Es increíble cómo ha pasado el tiempo y lo que hemos crecido gracias a vosotros. Me siento muy feliz de haber llegado hasta aquí, junto con todos los que nos habéis acompañado. 

Por supuesto había que celebrarlo, y no podía ser de otra manera que con un sorteo. ¿Todavía no os habéis apuntado? 

Se realiza a través de facebook. Aquí os dejo el enlace y la transcripción de los requisitos:






Mañana Soñando Duendes cumplirá un añito y queremos agradeceros a todos vuestra confianza, tanto a los que nos habéis seguido desde el primer momento como a los que os habéis ido uniendo por el camino.

Seguimos aquí gracias a vosotros, continuamos creciendo y ahora también nos formamos para poder asesorar a aquellas familias que lo precisen en todo lo relacionado con la maternidad.

Para celebrarlo qué mejor que un sorteo, que sabemos que os encanta.

Esta vez tendréis que elegir entre dos productos. Podéis elegir entre la copa menstrual Naturcup (talla I o II) para vosotras o un pañal de tela artesanal para los peques (unitalla). He querido elegir dos productos que promueven la sostenibilidad ecológica y son respetuosos con nuestro cuerpo y el de nuestros hijos.

Podéis ver los modelos a elegir en los siguientes enlaces:

COPA MENSTRUAL NATURCUP


Aquí podéis leer sobre la copa menstrual.


PAÑAL DE TELA ARTESANAL

Aquí podéis leer sobre los pañales de tela.


Bases del sorteo:

LOS REQUISITOS, IMPRESCINDIBLES PARA PODER PARTICIPAR EN EL SORTEO, son los siguientes:

1. – Ser fan de SOÑANDO DUENDES: www.facebook.com/soniandoduendes
2. – Compartir la foto del sorteo en vuestro muro de forma pública (para que podamos comprobarlo).
3. – Comentar en esta foto el producto que elegiríais (podéis verlos en www.soniandoduendes.com)

Comprobad bien si cumplís los requisitos a la hora de apuntaros porque una vez que sepamos el ganador se comprobará si ha realizado todos los requisitos (imprescindibles), y de no ser así se volvería a sortear.

Disponéis hasta el día 21 de abril para participar. El sorteo se realizará a través de la web Sortea2 y el ganador se hará público en nuestra página de facebook el día 23. Si en un margen de cinco días el ganador no diese señales de vida volveríamos a realizar el sorteo.

El sorteo se realizará a nivel nacional.

Mucha suerte!


domingo, 31 de marzo de 2013

Los mejores pañales: Los pañales de tela


En el artículo de hoy no voy a entrar en la diversidad de los distintos sistemas de pañales de tela que existen, sino en los beneficios de estos en comparación con los desechables, y en los mitos o inconvenientes que se les atribuyen.

Llevamos usando pañales de tela dos años y os puedo asegurar que es una de las mejores inversiones que hemos hecho, no sólo económica sino también en cuanto a la salud de nuestra hija.

Me da tranquilidad saber que está cómoda y su piel no está constatemente en contacto con químicos. Me gusta verla con esos preciosos y coloridos pañales, y ese culito maravilloso que le hacen. Me siento bien sabiendo que no contribuimos exageradamente a la acumulación de residuos. Y por último, y no menos importante, nos ahorramos un dinero que podemos utilizar para otras muchas cosas.

Pero antes de entrar en los beneficios (aunque ya os he dado unas pistas) y los prejuicios que hay en torno a los pañales de tela, creo que es necesario dejar claro que el control de esfínteres es un proceso madurativo, como lo es el caminar. Siempre abogo por el respeto de los ritmos de cada niño, y aquí es importante saber que no  se considera enuresis diurna hasta los 5 años, nocturna hasta los 7 y encopresis hasta los 4. Por tanto, la idea de que un niño tiene que haber dejado el pañal antes de los tres años es sólo una idea impuesta por la sociedad y especialmente por el sistema educativo, que no acepta por su comodidad a niños con pañales.


Beneficios de los pañales de tela:

- Económicos.

No sólo te ahorras una gran cantidad de dinero en pañales sino también en cremas para el culete. Si además se tienen más hijos su amortización y ahorro en todavía mucho mayor.

Vosotros mismos podéis calcular cuanto os ahorrarías, nuestros cálculos no bajan de los 1000€ de ahorro.

Además existen otras opciones, como la compra de segunda mano, el fabricarlos vosotros mismos, o el adquirir packs más económicos todavía.

- Ecológicos.

Los pañales desechables consumen una gran cantidad de recursos en su fabricación y generan, tras su uso, una gran cantidad de residuos que se acumulan en vertederos.

Un pañal desechable tarda entre 200-500 años en degradarse debido al petróleo y otros de sus componentes. Mientras que uno de tela, además de ser reutilizable, en un año se ha degradado entre el 90-95% de la tela.

- Saludables.

Los pañales de tela evitan el contacto con químicos (petróleo, dioxinas, tintes, perfumes, plásticos…), son transpirables, reducen la temperatura interior del pañal (entre 3º y 5º) y por tanto reducen la incidencia de dermatitis del pañal.

- Bonitos.

Son bonitos, coloridos y combinables. Y es que se trata de una prenda de ropa más.

- Cómodos.

No sólo para los pequeños, que estarán encantados del confort que les proporciona la tela en vez de los plásticos, sino también la comodidad que nos da a nosotros el hecho de no tener que cargar con paquetes de pañales desde el supermercado casi cada semana.


Prejuicios en torno a los pañales de tela:

Muchas veces, aunque estemos interesados en el tema no nos decidimos por la cantidad de prejuicios o ideas erróneas que existen al respecto. También nosotros tuvimos esas dudas, pero tuvieron más peso los beneficios, y pudimos comprobar que esas objeciones no tenían ningún fundamento. En la práctica todo es mucho más sencillo.

- Los desechables son más fáciles de usar. Los pañales de tela se colocan igual que los desechables, no tienen nada que ver los antiguos sistemas de picos.

- Los pañales de tela dan más trabajo. Puede parecer esto al principio pero una vez que te organizas te das cuenta de que es una prenda de ropa más, que se lava en la lavadora y que además no hace falta planchar.

- Se puede sufrir escapes. Esto ocurre también con los desechables. Pero en este caso tiene fácil solución, añadir más absorbente al pañal.

- Con los pañales de tela están constantemente mojados. Aquí hay que tener en cuantas varias cosas. Primero, que aunque en los desechables no se palme, la humedad está ahí. Segundo, que lo que irrita es el contacto del pis y la caca, por lo que lógicamente hay cambiar el pañal cuanto antes, sea desechables o de tela. Y tercero, que existen sistemas de tela siempre seco si no queremos que estén en contacto con la humedad.

- Necesitas más espacio para almacenarlos. No más que las cajas de pañales desechables, ya que se guardarían como una prenda de ropa más. Sólo haría falta un cubo para almacenar los pañales sucios que podemos dejar en cualquier rincon del baño, incluso en el interior de la ducha.

- Se incrementan las facturas por luz y agua, y el gasto en deteregente. Estos gastos se ven incrementados con la llegada del bebé, ya que la frecuencia de lavados es mayor independientemente del uso o no de pañales de tela. Hay que tener en cuenta que estos se lavan junto con el resto de la ropa de los pequeños. Y en todo caso, el gasto añadido sería mínimo en comparación con el gasto total en desechables.

- Tienes que cargar con los pañales sucios fuera de casa. Existen unas cómodas bolsas impermeables donde podemos guardar los pañales sucios, evitando olores. Aún así no creo que nadie tire los desechables en lugares donde no encontramos un contenedor cerca tras el cambio, o eso espero.

- Es antihigiénico. Yo personalmente no renunciaría a llevar ropa interior de tela sólo porque tenga que lavarla. Ya hemos dejado claro que se lavan en la lavadora. Y si lo que nos preocupa es el acumular los pañales sucios en un cubo, debemos saber que precisamente el pis se degrada en amoniaco y esto actúa como desinfectante, evitando la proliferación de hongos y bacterias.

- Tienes que limpiar las cacas. Existen forros desechables biodegradables que se ponen en el pañal y que podemos desechar junto con las deposiciones por el inodoro.

- Es complicado decidirse entre tantos sistemas y marcas. ¿Acaso eso nos echa para atrás cuando tenemos que elegir un carrito para nuestro bebé? Pero si aún así necesitáis ayuda es aquí donde yo os puedo echar una mano en el asesoramiento de pañales de tela.


A la hora de elegir un pañal hay tener en cuenta las necesidades y preferencias de cada familia en concreto. Como asesora de pañales de tela puedo ayudaros a encontrar los sistemas que mejor se adaptan a lo que estás buscando. Para ello tendríamos en cuanta si vuestras preferencias son el uso de materiales naturales, el beneficio ecológico, el precio, la rapidez de secado, etc.

Si necesitáis más información sobre pañales de tela o que os asesore al respecto os podéis poner en contacto conmigo en info@soniandoduendes.com. Además podéis ver en nuestra tienda online diferentes sistemas y accesorios en cuanto a los pañales de tela.

Si además vives en Madrid y quieres ver en directo un completo muestrario de pañales de tela para poder verlos y tocarlos físicamente, y poder hacerte una idea más clara, puedes ponerte igualmente en contacto conmigo en info@soniandoduendes.com.


Los mejores pañales son los pañales de tela.

jueves, 21 de marzo de 2013

Demasiado ocupada, pero disfrutando

Hoy me paso por aquí sólo para compartir con vosotros un par de fotografías, que hicimos hace unas semanas cuando subimos a la sierra con nuestra pequeña. Queríamos que viese la nieve y pudiese jugar con ella a su antojo. Fue estupendo.

Este es un mini post, y es que ando muy ocupada con mi formación de Asesora Continuum, con la que estoy tremendamente emocionada, con próximas novedades para la tienda y por supuesto tratando de que todo este estrés no influya demasiado en mi hija.

Espero poder contaros pronto más cositas acerca de estos temas. Ahora os dejo con un par de imágenes.



martes, 12 de marzo de 2013

Sólo un consejo: Cuida tu suelo pélvico


Para cuidar el suelo pélvico basta con hacer regularmente ejercicios de kegel, que se pueden complementar con gimnasia hipopresiva. Si además tienes dudas de cómo está tu suelo pélvico o incluso tienes pérdidas de orina, notas presión en la entrada de la vagina u otros signos que consideres que no son normales, sería recomendable visitar a un fisioterapeuta experto en suelo pélvico. No me gusta dar consejos pero esta vez voy a hacer una excepción: cuida tu suelo pélvico.



El cuidar y fortalecer los músculos del suelo pélvico te ayudará a:
  • Eliminar o evitar la incontinencia agravada por el peso del bebé sobre tu vejiga durante el embarazo.
  • Facilitar el parto al producirse menos desgarros (y posiblemente evitar una episiotomía) con menor dolor tras el parto.
  • Incrementar la circulación sanguínea en la zona rectal, ayudándote a curar más rápidamente un desgarro o episiotomía y reducir la posibilidad de hemorroides.
  • Evitar el prolapso (salida de sitio) del útero, vejiga y otros órganos de la zona, después de tener al bebé.
  • Volver a tus actividades normales después del parto sin temor a la incontinencia cuando rías, tosas, estornudes o saltes.
  • Incrementar el placer sexual. Los ejercicios de Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y volver a una vida sexual normal tras el parto.
(Esta información está sacada de este enlace, en el que habla de los ejercicios de kegel por si os interesa leer más sobre el tema).


Muchas veces pensamos que nada de eso nos sucederá a nosotras, o lo vamos dejando pasar. No es hasta que nos vemos con un problema cuando reaccionamos y buscamos solución. Y os digo esto por experiencia propia.

Hace un par de meses noté ciertas anomalías en mi vagina. En la seguridad social me dijeron que no había nada fuera de lo normal, quizás el útero un poco bajo. Así que fue la escusa perfecta para pedir cita con Marta, fisioterapeuta de la Clínica Nortia, a quien ya había visto en varias ocasiones en las charlas que había organizado la Asociación Crianza Leganés sobre suelo pélvico.

La verdad es que con su calidez y su profesionalidad me sentí con total confianza. Efectivamente tengo un prolapso uterino de grado 1 (el más leve) y un prolapso rectal de grado 2. Aunque están ahí se trata de fortalecer la zona para que no vayan a peor y mejorar por ejemplo la presión que sentía en los genitales o tener un suelo pélvico mucho más fuerte. Gracias a las pautas que me recomendó Marta, al masaje de osteopatía visceral y a los ejercicios de kegel y de gimnasia hipopresiva he conseguido mejorar en sólo un mes. Pero son ejercicios que hay que tomar como rutina y que junto con unas buenas prácticas evitarán que en un futuro los prolapsos pudieran agravarse y fuese necesaria incluso la cirugía.

Las causas que pueden debilitar el suelo pélvico son:
  • Embarazo: por el peso del útero
  • Parto: al pasar el bebé a través de la vagina
  • Posparto: ejercitar precozmente abdominales o realizar saltos, practicar deportes o llevar pesos.
  • Deportes: en especial los de "saltos" y de "impacto"
  • Menopausia: por los cambios hormonales, ya que provocan pérdidas de flexibilidad y atrofia e hipotonía.
  • Herencia: dos de cada diez mujeres tienen debilidad innata en los músculos del suelo pélvico.
  • Hábitos cotidianos: retener la orina, vestir prendas muy ajustadas, practicar canto, tocar instrumentos de viento.
  • Otras causas: obesidad, estreñimiento, tos crónica, estrés y otras.
(Información obtenida de este enlace).


En conclusión, por vuestra salud y bienestar, cuidad vuestro suelo pélvico.


Para quienes vivís en Madrid, precisamente este viernes día 15 la Asociación Crianza Leganés organiza una charla sobre gimnasia hipopresiva, lo podéis ver aquí. Además os puedo asegurar que Elvira, la fisioterapeuta que imparte la charla, es otra gran mujer y mamá.

lunes, 4 de marzo de 2013

La copa menstrual


La primera vez que leí acerca de la copa menstrual fue en un catálogo de productos para la maternidad (de venta online) cuando fuimos a comprarnos nuestra mochila ergonómica y nuestro fular, estando embarazada. Recuerdo pensar si eso realmente serviría para tal uso, esa cosa rara y de la que no había oído hablar nunca. Más tarde, cuando le peque tendría ya unos seis meses, conocí en el grupo de crianza a una mamá que la usaba, la pregunté, me estuvo contando y empecé a investigar un poquito más sobre ella. A raíz de aquello comencé a conocer a más mujeres, en su mayoría mamás, que la usaban.

En cuanto me vino la menstruación me di cuenta de que no quería seguir utilizando compresas ni salvaslips desechables, y menos aún tampones. Había decidido dejar de añadir dioxinas a mi cuerpo y empecé a tomarme más en serio los peligros del síndrome del shock tóxico que conlleva el uso de tampones. Estos últimos además resecan la pared vaginal, absorbiendo toda su flora. Había estado leyendo mucho y mi deseo era poder hacer las paces con mi menstruación (escribí un post con ese mismo título que podéis leer aquí) y quería empezar haciéndome más consciente de ésta, reconociéndola y cuidando mi cuerpo, y en definitiva de mí misma.

Busqué donde comprar la copa menstrual y, como anécdota os diré que, las únicas tiendas físicas donde la encontré fueron sexshops. Aunque esto fue hace ya más de año y medio.


Hay diferentes marcas de copa menstrual, normalmente según su procedencia. Ahora también disponemos de una copa fabricada aquí en España. La mayoría están fabricadas en silicona médica hipoalergénica, pero también las hay de TPE (elastómero termoplásticos).

Mi experiencia con la copa menstrual ha sido muy buena. Llevo usándola ya  quince meses y estoy convencida de que ha sido una de las mejores inversiones que he hecho, ya que si se cuida puede durar hasta diez años.

Lo que hice y recomiendo siempre es probar por primera vez la copa sin estar con la menstraución, y tomándonos nuestro tiempo. De esa forma estaremos más tranquilas y sin las molestias que en ocasiones sufrimos algunas mujeres durante ese período. Por supuesto hay que esterilizarla antes del primer uso. Con hervirla de 3 a 5 minutos es suficiente. De hecho no se recomienda superar ese tiempo porque iría perdiendo su calidad. 

Después podremos elegir esterilizarla antes o después de su uso (menstruación). En mi caso la esterilizo siempre antes de ponérmela (al comienzo del ciclo) y cuando termino de usarla la lavo bien con agua caliente hasta la siguiente menstruación. Cuando se está usando sólo hay que vaciarla y aclararla con agua. Si por ejemplo estamos fuera de casa y nos encontramos en un baño público podemos llevar una botellita de agua para lavarla o simplemente volver a ponernos la copa una vez vaciada, ya se lavará la próxima vez. Y hay que cerciorarse de que la copa ha hecho vacío, para que no tengamos ninguna pérdida, ya estemos tumbadas, nadando o haciendo equitación, se adapta perfectamente a las paredes de la vagina. En el momento de quitárnosla debemos hacerlo con cuidado, rompiendo ese vacío, cosa que se hace fácilmente haciendo presión con un dedo. En las instrucciones suele venir muy bien explicado junto con dibujos que nos lo aclaran.



Con el tiempo irás dándote cuenta de cada cuanto tiempo necesitas vaciarla, dependiendo también de en qué día de la menstruación te encuentres. Se puede llevar puesta hasta doce horas, y por supuesto se puede dormir con ella sin problema. En un par de usos te darás cuenta de lo fácil que es usarla.

También me gustaría que supieseis que no todas las mujeres están cómodas o aceptan la copa el primer día de la menstruación. Esto se debe a las contracciones que se están sucediendo en nuestro útero y que se reflejan también en nuestra vagina, y hace que, como digo, a algunas mujeres les moleste cualquier cosa que se introduzca en la vagina. También puede, incluso, suceder que por esas contracciones la copa no llegue a quedar correctamente colocada y haya fugas. Personalmente lo que hago es utilizar el primer día compresas de tela, precisamente porque siento que no quiero meterme nada en mi cuerpo en ese momento y porque cuando lo he hecho he tenido algún escape (que podría solucionarse igualmente con el uso complementario de salvaslips de tela ese primer día).

Todas las marcas tienen varias tallas, según la edad, si se ha dado a luz, etc.

La copa menstrual es, desde mi punto de vista, una alternativa a los tampones y compresas desechables, llena de ventajas.
- Es ecológica, ya que se reutiliza, no genrando residuos innecesariamente.
- Es económica, ya que se amortiza en seis meses y te puede durar, como he dicho antes, hasta diez años.
- Es saludable. Respeta el entorno vaginal, sin destruir el pH ni resecarlo, recoge el flujo menstrual en vez de absorberlo, no contiene agentes blanqueadores ni materias químicas, ni estás asociado al SST.


Os animo a probarla si todavía no lo habéis hecho. No sólo porque estaréis cuidado vuestro cuerpo (además de las otras ventajas que he comentado) y de vosotras mismas, sino porque os ayudará a haceros conscientes de esa parte de vuestra sexualidad.

Si tenéis más dudas en cuanto a la copa o incluso sobre compresas y salvaslips de tela no dudéis en preguntarme. Ya sabéis que puedo hablaros desde la experiencia, además desde el propio conocimiento de fabricación de estas últimas.

¿Utilizáis la copa menstrual? ¿Qué tal os va?

miércoles, 27 de febrero de 2013

SORTEO: Pañuelo-bandana y zapatos de suela blanda



Quiero compartir con vosotros el sorteo de un pañuelo-bandana mas unos zapatos de suela blanda de mi tienda online Soñando Duendes. Puesto que el sorteo es a través de facebook os dejo aquí en enlace para poder participar y os transcribo los requisitos:




Las bandanas son un complemento ideal para que los pequeños vayan la mar de guapos, y podéis elegir entre dos tipos de tejidos: minky, más calentitas para la época de frío, y algodón, ideal para entretiempo.

Los zapatos de suela blanda están fabricados en piel ecológica. Son cómodos, flexibles, ligeros, antideslizantes y promueven un desarrollo sano y natural del pie. 

Podéis ver los modelos a elegir en los siguientes enlaces:

Bandanas:

Zapatos de suela blanda:


Bases del sorteo:

Los requisitos, imprescindibles para poder participar en el sorteo, son los siguientes:

1. – Ser fan de Soñando Duendes: www.facebook.com/soniandoduendes
2. – Compartir la foto del sorteo en vuestro muro de forma pública (para que podamos comprobarlo).
3. – Comentar en esta foto qué modelos de bandana y zapatos elegirías (podéis ver todos los modelos en www.soniandoduendes.com).


Disponéis hasta el día 15 de marzo para participar. El sorteo se realizará a través de la web Sortea2 y el ganador se hará público en nuestra página de facebook el día 19. Si en un margen de cinco días el ganador no diese señales de vida volveríamos a realizar el sorteo.

El sorteo se realizará a nivel nacional.


Mucha suerte!!!

miércoles, 20 de febrero de 2013

Papá no, papá sí. Ellos también existen


Los papás también existen, y digo esto porque la gran mayoría de los que asistimos a grupos de crianza o andamos en este mundillo blogueril somos mujeres. Y muchas veces al papá ni se le menciona, aunque sepamos por supuesto que están ahí y que su papel es también fundamental en la crianza de nuestros hijos.

Sin entrar en temas de familias de dos papás, dos mamás, monoparentales, etcétera, que por supuesto son familias maravillosas y no pongo en duda que a los niños no les falta de nada, emocionalmente hablando, hoy quiero hablar de las familias de papá, mamá e hijo/s, porque es lo que nosotros vivimos.

Creo que el papel del padre es, como ya he dicho, fundamental en la crianza de los hijos. No sólo por al apoyo que nos presta a la mamá especialmente en el postparto, ese sostén al que asirnos para no caer cuando nos fallan las fuerzas (no sólo físicas), sino por todo lo que aportan a sus hijos. Por supuesto estoy hablando del padre y de la pareja que se involucra, que está presente (aunque pase gran parte del día fuera porque tiene que trabajar), que se ocupa y que es consciente de su gran papel en la crianza de sus hijos. No hablo de ese padre que se convierte en otro hijo para la madre, eso ya es otra historia.

Este padre apoya y anima a la madre, entre otras cosas, con la lactancia, sin interferir, porque su participación en la lactancia es el de sostener a la madre, el disfrutar de la imagen de su pareja y su bebé fundidos en uno y del resto de cosas que puede hacer igual que la madre.  Ese padre sabe que, normalmente, aunque disfrute de su pequeño, y pase tiempo con él, y duerman juntos, y mil cosas más, no será a partir de los dos años cuando mamá dejará de ser el todo y descubra al héroe que es su papá. Y todo esto sin olvidar que ese padre es humano, y también se preocupa, viene con su propia mochila a cuestas y también sufre.





En nuestro caso, mi compañero de ruta y padre de nuestra hija, siempre ha estado presente, en cuerpo y alma, en la crianza de nuestra pequeña. Todavía me acuerdo a menudo de cuando se dormía la peque al pecho y el papá la cogía para que yo pudiese hacer otra cosa (ducharme, descansar, escribir…). Se tumbaba en el sofá con nuestra bebita (y no tan bebita) sobre su pecho, y ahí se quedaban los dos durmiendo. Era una estampa entrañable.

A pesar de todo lo que el papá jugaba con ella, paseaba con ella, dormía con ella, la porteaba, la dormía (una pequeña etapa)… a pesar de todo lo que hacía con ella, llegó un momento en que sólo quería que fuese y estuviese mamá. Empezó de repente. Papá no, mamá, y a mi se me caía el alma a los pies cuando renegaba una y otra vez de su padre, al mismo tiempo que comenzó una etapa bastante agobiante para mí en ocasiones.

Aunque  sabes que es una etapa normal en su desarrollo es duro cuando tu hijo no quiere saber nada de ti y pareciera que sólo exista mamá. Por supuesto no digo que esto fuese así las 24 horas, es decir, en cuanto se dejaba hacer por su padre y comenzaba a jugar con él disfrutaba enormemente de su compañía, pero luego volvía a su mamá y de nuevo no quería saber nada de su papá.

“Papá malo” comenzó a decir mi hija hace unos meses cuando no quería jugar con su padre, que la vistiera o cualquier otra cosa. Encima para rematar, con lo que el papá se esfuerza, resulta que es malo. Palabra que comenzó a usar con todo lo que no quería (salir a la calle, comer tal cosa, etc), por cierto, que no se de dónde la ha sacado, porque nosotros no la utilizamos para referirnos al concepto de maldad (si por ejemplo, cuando estamos enfermos-malitos). Cada vez que utilizaba esta palabra para referirse a algo que no quería o le decía eso a su padre nosotros simplemente la contestábamos diciendo que lo único que pasaba es que no le apetecía tal cosa o que papá estuviese con ella en ese momento. Y ahora ya, a no ser que esté enfadada o molesta por algo, nos dice que no le apetece.

Además nos dimos cuenta de que el hecho de que el papá trabaje no le gusta a la peque. A ningún niño le gusta que su papá se marche a trabajar, pero en nuestro caso era evidente, era como si se enfadase con él, porque al llegar de trabajar muchas veces pasaba olímpicamente de él, aunque luego se le fuese pasando. Sin embargo los fines de semana esto no ocurría. También influía el hecho de que en cuanto el papá llegaba era mamá la que se ponía a trabajar, y claro, si papá viene y mamá ya no me hace caso pues no quiero que venga papá. Pero dejando un margen de tiempo para estar los tres, la cosa ha mejorado notablemente.


Por supuesto no todo queda ahí, pues la peque va creciendo y nuestras relaciones van cambiando. Y retomando la otra parte del título del post, “papá no, papá sí”, todo llega. Y el día que por primera vez mi hija me dijo mamá no, papá, no pude evitar una mezcla de sentimientos contradictorios. Por un lado el sentir que puedo hacer otras cosas sin el agobio de tener a la peque siempre encima y por otro el sentimiento de rechazo y de pérdida de ser su centro. Una etapa más, en la que demuestra que se va haciendo mayor, poco a poco. 

viernes, 15 de febrero de 2013

Mi hija no quiere hacer caca - Soluciones


No hace mucho escribía sobre el problema de la caca de nuestra pequeña, podéis leerlo aquí. Resumiendo, tres meses y medio atrás comenzó a aguantarse las ganas de hacer caca, llegando a estar hasta cinco días sin hacerla con la consiguiente preocupación de a partir de cuanto tiempo sin hacerla supondría un riesgo para su salud. Había días que ni los disfrutábamos, ni jugaba casi, porque se los pasaba aguantándose, tirada en el sofá o en el suelo haciendo fuerza para no hacerla y diciéndonos que no estaba bien. Incluso llegó un momento en que ni quería bañarse porque el agua calentita de baño facilitaba esa evacuación y ella se resistía, aunque alguna vez llegó a hacer un poquito en la bañera, y nos pedía llorando que la sacásemos porque no quería hacer caca ni tampoco bañarse.

Además me dolió sentir la incomprensión de algunas personas, especialmente porque venían de gente con la misma forma de criar a nuestros hijos. Me sentí juzgada al oír comentarios, sin haberse preocupado siquiera por todo lo que sucedía, de “claro, le estáis quitando el pañal, no?” o “eso no es normal”. O puede que yo estuviese más sensible y me lo haya tomado a la tremenda, pero el caso es que me dolieron esos comentarios, porque creo que antes de dar por hecho ciertas cosas hay que interesarse realmente en lo que sucede y cómo lo estamos pasando, y segundo porque decir que no es normal es igualmente dar mucho por hecho y deja claro que no se tienen muchos conocimientos al respecto.


Ya no sabíamos qué hacer, por mucho que le explicásemos que hay que hacer caca para encontrarnos bien, que todo el mundo la hace, etc, etc. Vuelvo a puntualizar que en ningún momento le hemos intentado quitar el pañal, eso lo hará ella cuando esté preparada. El caso es que se me ocurrió pedir ayuda a Valentina de Crecer Juntos con Arte, porque tiene muy buenos post al respecto, entre otras cosas, y se que hace talleres muy interesantes también. Os recomiendo su blog. No se cómo no se me ocurrió antes. Se preocupó y se interesó por la evolución de nuestra pequeña desde el primer momento, dándonos unas pautas que me gustaría compartir con vosotros con su permiso. Aprovecho para darte de nuevo las gracias Valentina, has sido encantadora y de lo más generosa con nosotros, tu si que vales.

Nos recordó que cuando los peques se dan cuenta, son conscientes del proceso de hacer pis y caca, es un momento muy importante para ellos, ya que tienen que desprenderse de algo que es suyo y además muy valioso. Esto ocurre independientemente antes o durante el proceso de dejar el pañal.

Y nos recomendó una serie de pautas y juegos para que ayudasen a la peque a asimilarlo de una forma más fácil:

- Lo primero sería facilitar el tránsito intestinal, es decir, procurar una dieta rica en fibra. Ya que cuanto más tiempo pase sin hacer caca más les costará hacerla y más miedo les dará.

- Jugar con plastelina café o negra. Para poder satisfacer el deseo y la curiosidad hacia su propia caca.

- Jugar a que sus muñecas vayan al baño a hacer pis o caca.

- Jugar con embudos y agua.

- Por último nos recomendó el cuento "El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza" de Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch




Os voy a contar cómo lo hemos llevado.

Lo de comer variado siempre lo hemos hecho, así que eso no suponía un problema, de hecho llevábamos tiempo preocupándonos por tener en la mesa los alimentos más ricos en fibra. Y el tema de jugar con sus muñecas, era ella misma quien ya lleva tiempo jugando a que sus muñecos hacen pis y/o caca en el baño (water u orinal) o en el water de su casita de muñecas.

En cuanto pude compré plastelina marrón y negra (teníamos en casa varios colores, pero esos precisamente no). Y cuando fuimos a por el cuento de “El topo que quería saber quién le había hecho aquello en su cabeza” nos encontramos por casualidad con otro que a Minerva le encantó (y a nosotros también, además resultó ser otro que Valentina recomienda), “¿Puedo mirar tu pañal?”. No se cuantas veces podremos haberlos leído ya, sobre todo los primeros días nos pedía que se los contásemos todo el rato. Igualmente hemos jugado más de lo habitual con las plastelina, a hacer las cacas de esos animales y otros que se nos ocurrían, incluso la suya propia, ha sido de lo más divertido. Por otro lado, a la hora del baño, que además parecía no resistirse ya, le dimos tres embudos de diferentes tamaños y colores, un cuenco para llenarlos y con sus muñecos habituales se lo pasó en grande, de hecho se ha convertido en habituales cada vez que se baña.


Ahora nos dice que quiere hacer caca cuando tiene ganas, alguna vez como digo se resiste un poco, y cuando la hace vemos qué caca sorpresa ha hecho. Si es marrón claro o marrón oscuro, si es grande o pequeña, si se parece a alguna de las cacas de los cuentos, si es redondita o termina en punta… lo hermos convertido en un juego. Por supuesto lo primero es decirle hola. Luego la echamos al water, para que se vaya con el resto de las caquitas al mar, le decimos adios y la peque tira de la cadena.

Así que el resultado ha sido espectacular de un día para otro, de hecho no me esperaba un cambio tan rápido. A ver, todavía hay día que no hace caca, pero ya no se resiste incómoda, en todo caso alguna vez que estamos jugando le vienen las ganas y como no quiere dejar de jugar se aguanta pero la hace un rato más tarde. Lógicamente estamos mucho más tranquilos, viendo a nuestra hija feliz de nuevo y pasándolo en grande por el camino.